viernes, 15 de julio de 2011

Es extraño, saben? Sentirse lleno de fuerzas y de repente darse cuenta que donde más nos estamos apoyando es en el medio de la arena. Lo extraño es que se siente fuerte, se siente sólido, se siente casi como el cemento... pero es sólo arena. Con un poco de viento y un poco de tiempo, el montículo de arena se va a desplazar a un nuevo destino... 
                                                                                                                        Y hoy hubo un viento fuerte.
                                                                          A esto generalmente se le llama 
                                                                                    el principio del fin.

That's life, you know?

jueves, 14 de julio de 2011


Utilicé sólo dos de mis dedos, el mayor y el índice. Los hice caminar por su espalda desnuda... como si su columna fuera una escalera de un viaje sólo de ida.
Las sábanas tapaban la parte inferior de su cuerpo y tenía sus brazos rodeando la almohada, como si fuera un salvavidas. Lo sentía muy cerca pero al mismo tiempo más inalcanzable que nunca... no podía tocarlo más, no quería tocarlo más. Era él, su esencia en el estado más vulnerable, más puro... era un alma medio desnuda e indefensa, protegida sólo por los dos dedos que recorrían su espalda. 
Se veía encantador esa mañana. La luz del sol que entraba a través de la persiana hacía un juego de sombras sobre su cara y torso, las sombras se confundían con sus lunares y los pliegues de su piel. Incluso la sombra arrojada por sus pestañas se mezclaban en una composición casi perfecta de color, texturas y... silencio.
Peldaño por peldaño seguí subiendo por su espalda pero no prestaba mucha atención al ritmo con el que lo hacía. 
Su respiración. De a ratitos sonaba fuerte y a veces, apenas podía escucharla... entonces con mi otra mano recogía mi pelo y acercaba mi oreja a su boca para sentirlo un poco más. No quería tocarlo demasiado, no quería despertarlo, no quería alterar su estado, así se sentía perfecto.
Con mi brazo libre abracé mis rodillas y seguí con mi camino sobre su columna. Se veía tan frágil... de vez en cuando contraía sus ojos y lanzaba algún suspiro y automáticamente levantaba mis dedos para no interrumpir su sueño, pero cada vez se agarraba más fuerte a su salvavidas y la habitación quedaba en silencio nuevamente. 
Estaba a mi lado como una pluma flotando sobre el agua, se veía suave, calmo, pacífico... y por dentro sólo pensaba "No depiertes todavía que el mundo acá afuera sigue siendo el mismo".
Al llegar a la base de su cuello, mis dedos lo nombraron y coronaron rey de los amaneceres de invierno y sin querer, sonreí y me reí internamente pensando en lo tonta y, a su vez, asombrosa que sonaba mi idea.
Mi mano fue su corona durante los últimos minutos de su sueño, me paseé por toda su cabeza dibujando círculos y él respiraba cada vez más fuerte. 
El mundo en ese momento estaba dividido en el caos exterior y su tranquilidad interior, yo era el puente entre esas dos partes. Empecé a odiar mi realidad cuando él comenzó a contraer sus ojos más seguido que antes a causa de las bocinas y los gritos que provenían desde afuera de su mundo. 
Comencé el viaje de vuelta, bajando vértebra por vértebra, siguiendo el movimiento de mis dedos e intentando memorizar su piel para no extrañarla luego. Se sentía igual de perfecta que en el viaje de ida. Al llegar a su cintura me choqué con las sábanas... mis dos dedos sobre su piel se veían adorables... y apoyé mi mano entera sobre su espalda. Suspiré...  y me lamenté que el viaje haya sido tan corto.
Recorrí con la mirada su espalda por última vez y llegué a su cara. 
Me estaba mirando... y sonreía.
Quise decirle "Bienvenido otra vez", pero callé. Sólo lo miré pensando en que él fue el rey de esa mañana.
Había vuelto al mundo, al ruido, al caos, ya no podía protegerlo con mis dedos... pero qué importaba.
Él sonreía.



martes, 12 de julio de 2011

Tengo las uñas celestes/grises/verdes perladas. Me encanta. Cualquiera pensaría que me queda choraso, pero a mí me gusta. Miro mis uñas y sonrío.
Estoy lejos de mi casa pero me siento tan bien en mi hogar. Me siento libre, respiro plenitud. Creo que se llama felicidad, últimamente me cuesta darme cuenta de cómo me siento, pero se siente bien.
Mientras escucho Bob Dylan en la radio y pienso en una sonrisa (su sonrisa), todo de golpe parece ir mejor... recuerdo una y otra vez que hoy es el segundo aniversario de sus últimas palabras hacia mí (vos vas a ser hermosa, amada y mía siempre). Lo recuerdo y siento nostalgia, siento un vacío casi imposible de llenar, pero ya no se siente tan mal... se siente extraño, se siente lejano, pero no se siente triste. No se siente como hace 364 días atrás, no tengo lágrimas hoy, no tengo motivos para dejar que salgan.
Quizás estoy entendiendo a la física. Nada se pierde, todo se transforma. Hoy no siento que no está. Él sigue estando, él lo dijo: Mía siempre. Y siempre significa eso, no tiene fin.
A todo esto sigo pensando que mis uñas se ven hermosas.
Ahora la radio dice algo de la canción Hurricaine, pero en el fondo sigo pensando que lo extraño. No sé si quiero acostumbrarme a que no esté. No estar (para siempre) suena doloroso, suena a un amor como el de Romeo y Julieta, un amor que está pero que es imposible.
Ya estoy mezclando todo. Retiro lo dicho. De todos modos una canción dice que lo imposible siempre tarda un poco más. Whatever. Él está.



domingo, 10 de julio de 2011

                         How can Idraw
                             your     S O U L ?
You don't have a soul. You are a soul.
You have a body.
Y seriamente creo que esto de escribir ya no está funcionando, escribir por necesidad y no por amor es como tener sexo con algún chico que conocí alguna vez. Es horrible.

sábado, 9 de julio de 2011


I think I just can't feel anymore.

Tener sueño, no poder dormir, querer que sea domingo para sentirme en mi hogar, para respirar vida, árboles secándose, escarcha a las 8 de la mañana y recordar a Louis Armstrong en la radio con What a wonderful world mientras me tomo un mate cocido (estos recuerdos me sacan lágrimas).
Momento de catarsis mode on, no aguanto más. Guadalupe, largá.
Julio es una mierda. Amo el frío, amo las bufandas, las narices coloradas y el vaho que te sale de la boca. Pero Julio sigue siendo una mierda. Julio me recuerda una y otra vez lo triste que es la soledad, lo lejos que estoy de mi lugar y más que nada, me dice una y otra vez: Flaca, Federico no está para comer tus panqueques. Hacelos, miralos, dejá que se enfríen, llorá un rato y después tiralos si es que alguien no los encuentra primero, sabés que no vas a poder volver a comerlos.
(Es difícil sostenerle la mirada a unos panqueques preparados por inercia y poco amor, no estoy loca, juro que es jodidamente difícil).
Your heart is a grave to be perfectly honest. No estás.
Me quiero ir lejos, quiero estar en casa, no poder bañarme a la mañana por las cañerías congeladas, mirar a través de la ventana de la cocina y ver todo blanco por el rocío congelado. Quiero no tener que preocuparme en sacar adelante a mis amigos, quiero preocuparme porque nadie me saca adelante a mí. Carajo, estoy sonando como una maldita emo. El frío te hace sensible. Dale Guadalupe, largá. JULIO ES UNA MIERDA. LAS NOCHES DE JULIO SON UNA MIERDA. De día soy contenta, de noche apesto, por las tardes me transformo y a las madrugadas soy nada más y nada menos que... esto.
El tic-tac del reloj de la cocina me está martillando la cabeza, me queda sólo un cigarrillo, mucho café en la cafetera, mucho cansancio, poco sueño, ganas de abrazarlo, un sólo cigarrillo, dedos congelados, tic-tac, ojos que arden, martillazos en la cabeza, un sólo cigarrillo, tic-tac, tic-tac, tic-tac. Cerrar los ojos (sé valiente, sé fuerte, vos vas a ser hermosa amada y mía siempre). No estás.
Y froto mi cara con mis manos frías y miro un poco alrededor, a ver si noto algo nuevo, si me dan ganas de leer algo de esa biblioteca, miro el tablero a ver si me dan ganas de hacer algo de todo lo que tengo que hacer... pero no. Me voy al baño, me miro al espejo, tengo cara de destrucción masiva, unas ojeras cavadas y muy simétricas, me miro (Guadalupe, seguís siendo la de siempre), salgo del baño, me sirvo café, el café está frío, el microondas desconectado. Ya no quiero café.
Me vuelvo a sentar acá, leo y releo lo que escribí y cada vez le encuentro menos sentido.
Guadalupe tenés la cabeza hecha mierda, qué pasó contigo mujer? Solías ser hermosa.
Y la verdad? No entiendo nada. Sólo tengo ganas de abrazarlo un rato. Abrazarlo un rato. RATO (tic-tac). No estás.
Ai Federico, si supieras que cuando pienso en vos el tiempo pasa al ritmo de un

t i c - t a c.

Cuando me doy cuenta un segundo fueron 3 minutos y así vengo desde que empezó Julio. Desde que no estás odio el frío, las bufandas, las narices coloradas.
Qué extraños que somos los humanos... nos acostumbramos demasiado a tener, a saber que mañana todo va a estar como lo dejamos hoy. Pero cuando algo no está donde lo dejamos, de golpe todo es extraño. Lo necesitamos más que nunca, no lo encontramos y el tiempo parece eterno mientras lo buscamos. Necesitamos más a las personas cuando sabemos que ya no están.
Qué loco, no? No estoy donde me dejé ayer. Y el tiempo sigue pasando, sigo sin encontrarme.
Tic-tac.





lunes, 4 de julio de 2011

fOurthofjuly

Me equivoqué, de nuevo me equivoqué... y qué forma tan estúpida de equivocarme, eh? Siempre yo tan humana y tan crédula tomando todo lo que me dicen como verdades absolutas, como si en las personas no existiera la duda, la inseguridad... si todos son tan humanos como yo, por qué habría de juzgarlos cuando se equivocan? Ai Guadalupe, crecé.
Una mano no significa compañía, una sonrisa no significa comprensión, un beso no significa amor.
Y por qué me sorprendo tanto de las cosas cuando pasan? No lo sé, supongo que la vida es así... complicadamente fácil.
Veamos, lo que no entiendo es lo siguiente... si alguien ve que se equivoca, lo más lógico sería reconocer el error, hablar y decir algo tan simple como: "Me equivoqué". Pero no, todavía existe la gente que quiere arreglar los errores que comete desapareciendo. Desaparecer no significa solución.
Y reconocer los errores y admitirlos, para mí, significa humildad y grandeza interior.
Pero claro Guadalupe, qué te hace pensar que todos piensan como vos? A veces la gente siente vergüenza de reconocer sus errores, cree que por hablar y asumir va a lastimar. Bueno, quizás sí, las verdades a veces duelen, pero creo que es mejor que duela la verdad en ese momento y no después la mentira o la vergüenza o el miedo de no haber sabido hablar en el minuto indicado. El tiempo en silencio incrementa la inseguridad y la duda, y vivir con dudas e inseguridades no está bueno, es vivir intentando sacar conclusiones de más.
Pero qué se yo, la gente se calla, la gente no habla, la gente se esconde detrás de sus errores. La gente piensa que la verdad de las cosas se encuentra implícita en la acción de desaparecer... desaparecer sólo significa eso, significa no estar, significa ausencia, sólo eso... y la verdad es que todavía no me considero una vidente para adivinar pensamientos.
Pero bueno, ésta vez me equivoqué yo... lo sé, me equivoqué de la forma más tonta. Olvidé que, además de mí, la gente en su espalda carga con un pasado que a veces no logra dejar ir.